“Believe me, I feel like…er…you know, well, totally…literally…What I’m trying to say, basically is…”

Y así podríamos seguir hasta el infinito. En suma, no terminamos de expresar la idea. ¿Exagerado? No tanto. Lo peor es que, en muchos casos, se traducen literalmente sin tener en cuenta el idioma meta. Si prestamos atención a los subtítulos, los doblajes, incluso a muchas traducciones escritas, nos encontraremos con expresiones un poco alejadas a nuestra cultura.

Es lo que me sucedió el otro día cuando estaba escuchando un programa de radio y tradujeron parte de unas declaraciones del presidente de los EE.UU., y que al final terminaba con un “¿sabes lo que quiero decir?”. Y puedo afirmar, sin temor a equivocarme, de que el original en inglés decía “know what I mean”? Esta es precisamente una de las muletillas más comunes. Es el equivalente al español “¿entendés?” No me parece natural decir “sabes lo que quiero decir” o “sabes a lo que me refiero”, y esto lo veo todo el tiempo en subtítulos, lo escucho en los doblajes, lo leo en los diarios. Y cuando digo “¿entendés?”, me refiero al equivalente en Argentina, más precisamente en Buenos Aires. No me dedico a la sociolingüística (aunque me hubiera gustado) para encontrar el mismo equivalente en otras provincias del país o en otros países de habla hispana. Pero para ello existe la localización, y creo que este es un tema que debería analizarse.

Estos “marcadores del discurso” (fillers en inglés, tics de langage en francés, marcadores discursivos en portugués), son palabras (o frases) que se usan para rellenar el silencio cuando estás hablando. No agregan ningún valor verdadero al discurso, pero ayudan a hacer tiempo mientras se piensa cómo terminar una oración.

¿Es molesto el uso de muletillas? Sí, tal vez, pero hacen a la idiosincrasia de un pueblo. El tema es dosificarlas, saber cómo y cuándo usarlas.

Algunos ejemplos

‘Um/er/uh’ (en inglés) se podría traducir como ‘eh/este/em’ (alargando la vocal ‘e’ en todos los casos.

‘Como que’: Cuando estudiaba en la universidad (allá lejos y hace tiempo), se usaba la expresión ‘como que’: “Es como que no tengo ganas de ir”. Y el profesor de literatura decía: “Ahora todo es ‘como que’, nada es blanco o negro, es una nebulosa gris. ¿Tenés  ganas de ir o no? No saben expresarse”. El uso de ‘como que’ era práctico, era ‘canchero’ (y terrible). No sé si emparentarlo con el ‘like’ del inglés en “I don’t feel like going out today”, pero podría ser. “I was like bored at the party”. ¿Estabas o no aburrido? Como que no sé. “When I saw him, I was like ‘wow’”. ¡Zas!, quedaste obnubilada. (What?).

‘So’: otra muletilla típica. “So, what’s up?” , “So, here’s the story”. ¿Se traduce, no se traduce? No me imagino decir “Así que/Entonces, ¿qué pasa?” Hay profesores que la usan todo el tiempo para cambiar de tema, para resumir, para dar ejemplos, los alumnos piden a gritos que dejen de usarla. En este sentido la comparo con nuestro ‘bueno’ o ‘a ver’: “A ver, ¿qué pasa?”, “Bueno, vamos a ver cómo está el tiempo”. “Bueno, pasemos a otro tema”. “Bueno, para la próxima estudien eclipses”.

‘I mean’:¿por qué? Todo es ‘I mean’, ‘What I’m trying to say’, decilo, expresalo. “I mean, I don’t know, I’m not sure”. Se nota.

‘Totally’ (totalmente/realmente), ‘literally’ (literalmente), ‘clearly’ (claramente), si bien se usan para enfatizar, algo que no está mal, como ocurre con todo lo anterior, se ruega no abusar. A veces es necesario, otras, no. Suelo escuchar  mucho ‘literal’ en español, más que ‘literalmente’, al final de la oración. Lo mismo que ‘totalmente’ o ‘claramente’ al final de frase o como única respuesta o adhesión a la idea que acabamos de escuchar de la otra parte.

‘You see’ o ‘See’ simplemente, que se oye/ve traducido como ‘ya ves’ o ‘ves’ (¿quién dice esto?), según el contexto lo vi como ‘¿sí?’, sobre todo de la boca de un conocido periodista televisivo que lo dice a cada rato.

‘Right?’ ¿quién dice ‘¿correcto?’ a cada rato. Aquí también usamos el ‘¿sí?’, ‘¿no?’ Y siempre hay quienes lo repiten una y otra vez. En España dirían ‘Vale’ y no hay nada más molesto que escucharlo al final de cada frase. Una vez hice una capacitación sobre redes, a través de YouTube, con una argentina que vive en España desde hace varios años y usaba el ‘vale’ cada vez que terminaba de explicar algo. Una pena, porque la capacitación era excelente, pero el ‘vale’ molestaba bastante.

Hay un dicho que reza “Lo que abunda no daña”. No es este el caso, de manera que prestemos atención al hilo de nuestro discurso y, sobre todo, a la hora de traducir. Por el bien del cliente, como siempre.

Los invito a comentar cuáles son sus muletillas preferidas / odiadas y la frecuencia de uso.

¡Hasta la próxima publicación!

LA TRADUCCIÓN DE MULETILLAS
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