El otro día estaba leyendo Le Figaro y vi este artículo que me encantó. Como quiero compartirlo con ustedes, lo traduje. Aquí va.

Cinco expresiones muy francesas que vienen del inglés

«Elemental, mi querido Watson!», «luna de miel»… Utilizamos estas fórmulas a diario. Pero, ¿conocemos su origen? Le Figaro le propone redescubrirlas, gracias a la obra Nuestras 500 expresiones populares preferidas de Delphine Gaston.

Parecería que fuéramos so british (tan británicos) o very american (muy norteamericanos) sin siquiera darnos cuenta de ello. La lengua francesa se alimenta de múltiples y ricas expresiones de las cuales algunas provienen directamente del inglés.  ¿Realmente las conoce? Le Figaro le propone redescubrirlas, gracias a la obra Nuestras 500 expresiones populares preferidas (Larousse) de Delphine Gaston.

  • Jeter le bébé avec l’eau du bain (Tirar al niño con el agua sucia)

La célebre fórmula significa «perder lo esencial aunque pensemos en deshacernos solo de lo superfluo». ¿Qué mejor imagen, para ilustrar esto, que la de una persona demasiado ocupada como para tirar el agua sucia del baño al punto de olvidar que allí se bañó a un bebé? En inglés encontramos la expresión «you must empty out the bathing-tub, but not the baby along with it» en un ensayo sobre la esclavitud en 1849, escrito por un historiador anglófono. Hoy en realidad escucharíamos «to throw the baby with the bath water». No obstante, Delphine Gaston precisa que «encontramos un indicio de esta frase en la literatura alemana del 1512 aproximadamente.»

  • Élémentaire, mon cher Watson! (¡Elemental, mi querido Watson!)

Nos tiene que gustar mucho para reconocer estas breves palabras. Los lectores enamorados de las peripecias de Sherlock Holmes, creado por sir Arthur Conan Doyle, soplarían: «¡Pero evidentemente! ¡El Dr. Watson es el fiel acólito del investigador!» Una prueba, no obstante… La frase «elemental mi querido Watson» ¡no se encuentra «en ninguna de las sesenta aventuras del gran detective de Baker Street»! En realidad, escuchamos la fórmula en una adaptación cinematográfica de la obra de Doyle titulada El Regreso de Sherlock Holmes. En inglés es: «Elementary, my dear Watson» (Elemental, mi querido Watson).

  • C’est un vrai snob! (Literal en español: ¡Es un verdadero esnob!)

«Es preferible viajar parado en primera clase que sentado en segunda». Perfecta definición de esnob, ¿no es cierto? Su autor es Gilbert Cesbron, autor de Journal sans date (Diario sin fecha) (1953). Si bien algunos piensan en la contracción del latín sine nobilitate, «sin nobleza», el término es en realidad un préstamo del argot inglés (jargon) del siglo XVIII. «Usado en Cambridge cuando los estudiantes se burlaban de aquellos que no pertenecían a su venerable universidad», nota del autor. «Es el escritor inglés William Thackeray (1811-1863) y su obra The Book of Snobs (El Libro de los Esnobs) (1848) que extendieron su uso a todo tipo de vulgares pretenciosos que discriminan por las apariencias».

  • La lune de miel (Luna de miel)

«La expresión es un calco del inglés honeymoon», escribe como introducción Delphine Gaston. Examinemos la fórmula. La «luna» remite a la «lunación», es decir, al mes lunar, un período de aproximadamente veintinueve días. ¿Qué tiene de especial? «En el caso de los recién casados, se considera que este mes, que sigue al intercambio de votos, es el más feliz y propicio para el viaje (para la boda)». En cuanto a la miel, vendría de los faraones que bebían hidromiel (agua y miel fermentada) durante el mes siguiente a la boda para propiciar «la fertilidad y favorecer la procreación de los hijos varones».

  • Beaucoup de bruit pour rien (Mucho ruido y pocas nueces)

Sí, en buen francés, «on ne va pas en faire tout un fromage!» (hacer una montaña de un grano de arena). La fórmula «beaucoup de bruit» (mucho ruido), menos sabrosa, seguro(*), viene del título de la obra de William Shakespeare Much ado about nothing (Mucho ruido y pocas nueces). Obsérvese que ado está más cerca de la palabra «agitation» (alboroto). De esta manera, la expresión «beaucoup d’agitation pour rien» (literalmente: mucho alboroto para nada») también está permitida en la lengua de Molière.

  • Se faire lyncher (ser linchado)

En sentido figurado, la locución significa familiarmente «se faire réprimander» (ser reprendido). Originalmente, la expresión «se aplica a un modo de ejecución colectiva y sumaria. Por consiguiente, un linchamiento pudo haber designado la violencia ejercida por una multitud en el encuentro con el otro», advierte Delphine Gaston. Pero, ¿de dónde proviene este término? Debemos remontarnos al s. XVIII. En 1766 exactamente, año en el que un tal John Lynch(**) ejerce las funciones de juez de paz, en el Estado de Virginia. ¿Su característica? «Toma una parte muy activa en la guerra de la independencia contra los ingleses». ¿Su arma? El tribunal. «Si existiera, la justicia no es bienvenida. Todo aquel que se presuma culpable será inmediatamente condenado a la horca». A este sistema expeditivo se lo llamó «la ley de Lynch».

(*) Debido al uso de la palabra «fromage» en la expresión francesa.

(**) Al parecer no fue un tal John Lynch sino un tal Charles Lynch: http://dicci-eponimos.blogspot.com/2009/12/lynch-charles.html, pero hay opiniones encontradas.

ELEMENTAL, WATSON
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